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Los beneficios del sueño


El secreto de la enorme vitalidad que siempre parecen tener los
perros residen en el tiempo que dedican a dormir. A una actividad agotadora le suele seguir una buena siesta que les permite recuperar la energía perdida. Necesitan este descanso para su salud física y mental.

 

El sueño nocturno es profundo, el diurno es un duermevela vigilante: cualquier ruido los acostumbra a despertar.

Tiempo de dormir

Las horas que un perro dedica a dormir son necesarias para mantener su equilibrio físico y mental. El descanso no solo les ayuda a reponer fuerzas, sino que les ayuda a liberar tensiones que acumulan a lo largo del día.

Cada raza es diferente y las hay que tienen tendencia a dormir más y otras menos, pero, por lo general, un perro adulto necesita dormir unas ocho horas por la noche. Por el día es posible que eche alguna pequeña siesta, sobre todo si ha practicado alguna actividad física que lo haya cansado. En todo caso, los descansos diurnos son casi un duermevela, nada que ver con lo profundo del sueño nocturno. En el día es fácil que se despierten con algún ruido poco frecuente o incluso que respondan a una llamada.

Es adecuado establecer unos horarios para dormir, ya que les ayuda a tranquilizarse. Sobre todo cuando son cachorros, que corren y se mueven mucho más, y necesitan también mayor descanso. La evolución que experimentan es de casi todo el día durmiendo cuando nacen, a una media de 16 horas a las cinco semanas, hasta que son adultos. Debe escogerse algún lugar tranquilo de la casa para prepararle su rincón donde echarse a dormir sin demasiados ruidos.

Ciclos del sueño

El perro atraviesa dos fases durante el tiempo en el que duerme:

Sueño paradójico. Es el llamado sueño ligero o sueño rápido. El perro mantiene un nivel de actividad semejante a cuando está despierto.

Sueño profundo. También se denomina sueño lento y es cuando realmente está descansando. Aquí se detectan diferentes etapas. Suele ser también cuando tiene sueños, mueve rápidamente los ojos bajo los párpados cerrados y pueden mover las patas, las orejas…

Cuando dormir es una enfermedad

Los perros también sufren alteraciones y trastornos del sueño. Algunas razas son propensas a padecer una necesidad imperiosa y permanente de dormir. Esta alteración, semejante a la narcolepsia, se denomina hipersomnia y es hereditaria en los basset hounds, los caniches, los labradores y los pinschers. El insomnio es la ausencia de sueño y puede afectarles al carácter, volviéndolos más agresivos. Una noche en la que esté desvelado tenderá a salir de exploración por la casa, incluso a las zonas por lo general vedadas.

Hay que controlar y respetar sus ritmos de sueño ya que cualquier alteración, en un sentido u otro, es negativa. Si de repente un perro activo y alegre parece siempre somnoliento o duerme más de lo habitual hay que descartar rápidamente un proceso febril o una indigestión.

Los perros de edad muy avanzada, especialmente los que superan los 15 años, pueden sufrir enfermedades del sistema nervioso similares a las demencias humanas. Se denominan disfunciones cognitivas y uno de los síntomas es la alteración del ritmo del sueño. Pueden pasarse todo el día durmiendo y por la noche deambulan desorientados por la casa.

¿Sueñan los perros?

Durante la etapa REM -del inglés, rapid eye movement, movimiento rápido de los ojos- se cree que los perros puede tener sueños del mismo modo que los tiene una persona en este mismo momento, aunque no tengan mucho que ver entre ellos. Es cierto que llegan a realizar movimientos como relamerse, gruñir, gemir o mover las patas como si corriesen o escarbasen.

Posturas y significado

Los perros adoptan algunas posturas típicas habituales a la hora de dormir. Algunas indican dominio, otras solo buscan su comodidad.

Boca arriba, con las manos en alto. Necesitan estar frescos. La parte del vientre tiene menos pelo y de esta forma siente que su cuerpo se enfría.

Hecho un ovillo, con la cabeza llega a tocar la cola. Esta posición fetal es un poco rígida y aunque descansa profundamente no llegan a soñar.

De lado pero recostado el lomo contra la pierna del propietario. Suelen adoptar esta postura si se les deja dormir en la cama, y muestra sumisión y el deseo de permanecer cerca.

En la cama, cerca de la almohada. Indica su deseo de alcanzar la cima, de liderar. Es una forma de decir que quiere dominar. Es aconsejable recordarle que su sitio está más abajo y que es el propietario el que manda.
No es muy buena idea que los perros duerman sobre la cama, como las personas, puede fomentar la confusión en la relación social con los propietarios. Por ejemplo, un perro que duerme sobre la cama, con la cabeza en la almohada, es difícil que tienda a ser muy obediente pues entenderá que su nivel jerárquico es similar al de su propietario.

Beneficios

Un sueño reparador recarga las energías del perro pero también tiene otras consecuencias positivas para él. Por un lado su carácter se muestra siempre más relajado y alegre porque las tensiones las descarga durante el tiempo que duerme. También digiere mejor los alimentos y esto se refleja en la tersura de la piel y del pelo. Sin embargo, dormir demasiado no es bueno ya que propicia que engorde, aunque haya que tener en cuenta que hay razas más dormilonas, como los Basset Hound, los San Bernando o los Shar Pei.

También es habitual que los perros duerman más horas cuando alcanzan la tercera edad, pues no tienen tantas energías, se cansan antes y necesitan reposar más.